Gloria Ávila Rincón
Gestora cultural, directora, terapeuta corporal y danzaterapeuta con más de 8 años de experiencia en procesos de danza
Descripción
Residente en Mosquera, es una gestora cultural, directora, terapeuta corporal y danzaterapeuta con más de 8 años de experiencia en procesos de danza, cultura y bienestar. Es líder de la Agrupación de Danzas Zahana, con la cual desarrolla un trabajo artístico y comunitario incluyente que abarca folclor colombiano, salsa, urbano, tango y danzas internacionales.
Su formación académica incluye posgrado y diplomados en danzas, lo que le ha permitido consolidar un enfoque integral que articula la gestión cultural, la formación y capacitación, los procesos de bienestar, la creación artística y la co-creación interdisciplinaria.
En su rol, Gloria no solo dirige y gestiona, sino que también se desempeña como facilitadora comunitaria y como integrante activa de comparsas y grupos folclóricos, enfocando su labor en adolescentes, adultos, adultos mayores y población con discapacidad, con un fuerte compromiso hacia la inclusión y la diversidad. Dedica entre 11 y 15 horas semanales al trabajo artístico, pedagógico y cultural.
Entre las principales dificultades que identifica en el sector, resalta la falta de presupuesto, la dificultad para acceder a vestuarios representativos de las diferentes regiones, la ausencia de apoyos públicos y la falta de espacios adecuados para ensayos y formación. Estas limitaciones impactan directamente a los grupos independientes, que suelen sostenerse con recursos propios.
Aun así, Gloria ha enfocado su propuesta cultural en:
- Formación y capacitación artística y corporal.
- Gestión cultural y comunicación para visibilizar procesos independientes.
- Procesos comunitarios y de bienestar con enfoque inclusivo.
- Creación artística y co-creación, integrando diversas manifestaciones dancísticas.
Considera urgente que se fortalezcan los espacios para que las agrupaciones independientes desarrollen sus procesos, que se creen mecanismos de participación en escenarios cofinanciados, y que se otorguen incentivos y estímulos económicos, técnicos y de vestuario que permitan la sostenibilidad de los grupos. Asimismo, plantea la necesidad de mayor conocimiento técnico y formación en diseño de proyectos sostenibles en danza, como vía para consolidar procesos culturales a largo plazo.
Su llamado se centra en que las instituciones apoyen efectivamente a los grupos independientes, reconociendo su impacto social, cultural y formativo en la comunidad.

