Nicolás Arvey Tejada Velandia
Formación de cientos de bailarines y agrupaciones, desarrollando repertorios, procesos de formación, montajes y talleres que exaltan la riqueza cultural del país
Descripción
Embajador de la danza colombiana – 55 años de legado escénico
Impacto social y trayectoria artística (1969 – 2024)
Con una trayectoria de más de 55 años, el maestro Nicolás Arvey Tejada Velandia ha sido una de las figuras más influyentes de la danza en Colombia, especialmente en el municipio de Villeta (Cundinamarca) y la región andina. Su vida ha estado dedicada a la formación de cientos de bailarines y agrupaciones, desarrollando repertorios, procesos de formación, montajes y talleres que exaltan la riqueza cultural del país. Su trabajo ha impactado especialmente a las comunidades rurales y urbanas de Villeta, Sasaima, La Vega, Útica y municipios vecinos, dejando una huella indeleble en generaciones de artistas, docentes y estudiantes.
Su legado se expresa en los escenarios de teatros, parques y plazas públicas, donde por más de cinco décadas ha sembrado amor por la danza folclórica, el ballet clásico y la danza moderna, promoviendo procesos de educación artística, identidad regional y apropiación cultural.
Reconocimientos internacionales
- Campeón Mundial del Folclor en Agrigento, Sicilia (Italia) en los años 1989 y 1991, representando a Colombia en el prestigioso Festival Internacional del Folklore, en el que fue exaltado por la calidad escénica y autenticidad de su propuesta cultural.
- Participación en múltiples eventos internacionales que reconocen su trayectoria como coreógrafo, director y maestro.
Reconocimientos nacionales, departamentales y locales
- Premiado en festivales nacionales de danza en ciudades como Ibagué, Neiva, Cartagena, Valledupar, Medellín, entre otros.
- Reconocimientos departamentales y municipales en concursos y encuentros folclóricos realizados en Bojacá, Sasaima, La Vega, Chocontá, Zipacón, entre otros.
- Jurado calificador en múltiples eventos culturales y festivales del país.
- Reconocido como uno de los pilares de la danza folclórica y la creación escénica en Cundinamarca por su labor sostenida, su dedicación a la docencia artística y la recuperación de las tradiciones campesinas a través de la danza.
Trayectoria artística y profesional
- 1969: Inicia formación en ballet clásico.
- 1976: Bailarín en Acuarelas del Tolima.
- 1982: Maestro en danza en la Escuela de Danzas Ciudad Musical de Ibagué.
- 1983 en adelante: Maestro y coreógrafo en instituciones educativas como Colegio Tolimense y La Presentación.
- 1984: Bailarín profesional en el Ballet Tierra Colombiana, dirigido por Fernando Urbina.
- 1985: Integrante del Ballet Nacional de Colombia.
- 1986 – presente: Director del Grupo de Danzas del Instituto Municipal de Cultura de Villeta.
- 2010 – presente: Director del Grupo de Danzas Docentes Cootradecun – Villeta.
Obra creativa e investigación escénica
El maestro Nicolás Arvey es reconocido no solo por su interpretación, sino también por su capacidad para observar, investigar y transformar el quehacer campesino en arte. Sus obras coreográficas más representativas son:
- La Danza del Villetano (1986): Bambuco fiestero que narra una historia de amor con un pañuelo como símbolo principal.
- La Danza de la Panela (1987): Inspirada en las faenas de los campesinos de Chapaima, retrata el proceso de elaboración de la panela.
- La Danza del Café (1985): Recrea el proceso de cosecha y recolección del grano en la vereda San Isidro, en Villeta.
Estas piezas son consideradas patrimonio inmaterial escénico del territorio y han sido representadas en diversos festivales con gran acogida.
Roles destacados
- Bailarín clásico, folclórico y de danza moderna.
- Director artístico de múltiples agrupaciones.
- Tallerista especializado en danza folclórica colombiana.
- Jurado en numerosos certámenes de danza a nivel local, departamental y nacional.
Legado cultural
Imposible calcular cuántos escenarios ha pisado el maestro Nicolás Arvey, pero sí es claro que cada uno ha sido testigo del profesionalismo, la entrega y el amor por la danza. Su huella se extiende en cientos de artistas formados, montajes inolvidables y un profundo respeto por las tradiciones colombianas.
Su vida artística, marcada por la coherencia, la investigación y el arte, constituye un faro cultural para Colombia. Es, sin duda, un maestro de maestros, cuyo nombre se seguirá mencionando con gratitud y admiración por muchas generaciones más.

